te amo por esto, shere. vamos a montar un día juntas, por favor :)
Primero: Oski, esta va por ti. No porque me hayas convertido en anarquista, sino porque cuando tienes la razón, la tienes.
Yo se que hacen falta muchas más cosas en este país, pero creo que Caracas debería ser más amistosa con las bicicletas. Las colas son una maldición, y la lluvia no ayuda, pero en días de sol, sería lindo/saludable/ecológico que los que pueden ir a su trabajo en bicicleta no lo vieran como un chiste; que los que estudian cerca de casa puedan combatir una adolescencia de obesidad (been there) llegando en bici al colegio; y que los entusiastas que quieren cruzar la ciudad en bicicleta no piensen “ni pendiente de que me pise un carro” cuando la idea les pasa por la mente.
Quiero vivir en una ciudad que me permita disfrutar de un paseo en bicicleta. Por ahora, sigo viviendo aquí, y por lo tanto, y porque ya me sabe a mierda todo, voy pendiente de luchar contra este estigma, así me pise un carro.
¿Las motos revolucionarias cuestan 6, 9, 10 palos? Yo acabo de invertir en una bici y me costó 2. Ni la más cara, ni la más barata.
La verdadera revolución sería que un día algún emigrante Venezolano regresara a Caracas a visitar a su familia y encontrara una ciudad en donde el porcentaje de ciclistas ha aumentado. Que le dieran ganas de devolverse.
No que llegue a una ciudad que da más miedo cada día, en donde entre los motorizados alzados y los conductores intransigentes convierten la autopista en un campo de batalla medieval.
“Pero es que Caracas es un valle y tiene muchas montañas”. No seas gordo, las bicicletas montañeras tienen velocidades y las puedes ajustar. Además, no digo que DEBAN usarla para TODO. Digo que si quisieras, deberías poder.
Lo que quiero combatir aquí, realmente, no es la mente obesa, sino la ignorancia.
No es posible que sigamos conduciendo como si todos tuviésemos a una mujer en trabajo de parto en la maleta.
No es posible que siempre querramos pisar al peatón y a toda su familia, porque “me sabe a mierda, está en amarillo, lo puedo lograr”.
NO LO PUEDES LOGRAR. FRENA, PORQUE EL MUNDO NO GIRA A TU ALREDEDOR. VER-GA-CIÓN.
En lugar de organizar marchas de viejas vestidas en mono rosado bailando tambor, deberíamos organizar una marcha de bicicletas bien cegada para olvidar esta historia negligente de andar armando colas de carros interminables y pedalear por el bien de todos.
Suena bien cursi, pero la verdad es que no le hace mal a nadie dejar de contaminar un POQUITO, hacer ejercicio y disfrutar del paisaje.
A la gente le encanta decir que “Venezuela está llena de paisajes bellos y Caracas tiene el Avila…” Dale pues, móntate en la bicicleta y vive tu vaina como es.
Y perdonen este paréntesis de “concientización” en tono politiquero. A veces me da por ahí… Ustedes saben. Pero es que con todo este clima de elecciones primarias, y Chávez versus la Liga de la justicia, me indigna ver que NADIE habla de crear cultura.
¡ARRIBA CON LAS BICIS!
¡Abajo con el imbécil que maneja por el hombrillo, se come la luz y atropella por deporte!
Y el que venga a robarme, así venga armado, le meto un coñazo. Porque también me cansé de que porque le ven cara del “Este” a uno, crean que tengo más plata y que lo que me están robando no me ha costado nada.
FIN.
